ECOCARDIOGRAMA: 


Se trata de una prueba diagnóstica en la que se utilizan los ultrasonidos para obtener una imagen del corazón.

Se analizan los ecos reflejados y con las imágenes obtenidas se pueden comprobar la forma, el tamaño y el funcionamiento del corazón y el movimiento de sus paredes y sus válvulas.

El ecocardiograma, además, es adecuado para valorar las consecuencias del infarto. Se aplica una pasta sobre el pecho del paciente (que permanece tumbado y hacia el lado izquierdo sobre la camilla) y se coloca sobre ella un pequeño transductor que sirve para transmitir la imagen del corazón a la pantalla.

Para que la imagen sea lo más clara posible se desliza sobre el pecho ejerciendo una ligera presión y movimientos. El transductor de ecocardiografía (o la sonda) se pone en la pared del pecho (o tórax) del sujeto, y las imágenes son tomadas a través de la pared del pecho.

El cardiólogo puede rápidamente evaluar las válvulas y el grado de contracción del músculo del corazón de un paciente (un indicador de la fracción de eyección). Las imágenes son exhibidas en un monitor, y son registradas y almacenadas mediante técnicas digitales.

Es una evaluación no invasiva, altamente precisa y rápida, de la salud total del corazón. La prueba suele durar entre 10 y 30 minutos, por lo que es conveniente que trate de permanecer lo más tranquilo posible. El ecocardiograma no es doloroso.