PRUEBA DE ESFUERZO (ERGOMETRÍA):

En muchos pacientes con enfermedad coronaria el flujo de sangre al corazón es suficiente en situación de reposo, (no experimenta molestia alguna y el electrocardiograma es normal). Sin embargo, al realizar un ejercicio físico o esfuerzo aumenta el trabajo del corazón y, por tanto, la necesidad de aporte de sangre.


Si existe una dolencia, se producirá un déficit de riego sanguíneo y dicho déficit aparecerá reflejado en el electrocardiograma. La ergometría permite reproducir el esfuerzo de una forma controlada y descubrir así las posibles alteraciones del riego sanguíneo en el corazón.


La ergometría ayuda al diagnóstico correcto, es útil para valorar el pronóstico del enfermo y, en algunos casos, puede emplearse para valorar el efecto del tratamiento. La reproducción del dolor en el pecho es uno de sus objetivos, por lo que su aparición no entraña riesgo y habitualmente cede al detenerse el esfuerzo.


La ergometría también ayuda a determinar cuál es el nivel de esfuerzo físico apropiado para la persona. Para que la prueba sea lo más completa posible y el médico encuentre en ella la máxima información, el paciente debe tratar de efectuar el mayor ejercicio que pueda, llegando incluso al límite del cansancio. Hay casos en los que puede aparecer dolor en el pecho.


Si es así, no se alarme y comuníqueselo al médico. Por otra parte, el personal sanitario le informará adecuadamente antes de la ergometría sobre qué tipo de comida puede ingerir antes de la prueba, si es necesario o no suspender la medicación, qué tipo de ropa y calzado es el más conveniente.