Ecocardiograma Transesofágico (ETE)


Exploración mediante sonda de ultrasonidos (ondas de sonido de alta frecuencia) que se introduce a través de la boca (del mismo modo que en los estudios digestivos que se hacen para ver el estómago). 

Como el esófago está próximo a la pared posterior del corazón, las imágenes conseguidas mediante este procedimiento pueden ayudar a estudiar con más precisión el estado del corazón y sus estructuras.


Se utiliza cuando los resultados del ecocardiograma transtorácico no son suficientes o cuando el médico quiere tener una visión más cercana de las cámaras cardiacas. Se introduce al esófago del paciente una sonda especial que contiene en su extremo distal un transductor de ultrasonido. 

Esto permite la evaluación de la imagen cardiaca y la visualización de los flujos cardiacos mediante Doppler / Doppler color.


La ventaja del ecocardiograma transesofágico sobre el transtorácico o estándar es la obtención de imágenes más claras, especialmente de las estructuras que son difíciles de ver transtorácicamente (a través de la pared del pecho). 

La explicación para esto es que el corazón descansa directamente sobre el esófago dejando la distancia que el rayo de ultrasonido tiene que recorrer de solamente unos milímetros. Esto reduce la atenuación (debilitamiento) de la señal de ultrasonido, generando una señal de retorno más fuerte, en última instancia realzando la calidad de la imagen y del Doppler.


El paciente de forma ambulatoria debe acudir a la prueba acompañado y en ayunas; se le entregará información sobre la prueba a través de un consentimiento informado que deberá firmar. 

Para la prueba, el paciente se tumba en una camilla, se conecta a unos electrodos para controlar el ritmo cardiaco y la saturación de oxígeno (entrada de aire en los pulmones). Se coge una vía periférica para la administración de  medicación sedante para facilitar el malestar del individuo y disminuir el reflejo faríngeo, haciendo que la sonda de ultrasonido pase más fácilmente por el esófago. 

Se trata de una una sedación ligera, y se aplica spray anestésico para dormir la garganta y/o de un anestésico gel/lubricante para el esófago .


La prueba tiene una duración aproximada de 30-45 minutos. Permanecerá después en la sala de espera unos 20 minutos hasta su completa recuperación. 

Podrá ingerir alimento pasadas 2 horas de la realización de la prueba. Es posible que tenga molestia en la garganta al tragar y que esa tarde este algo somnoliento, por eso no debe conducir ni realizar actividades que se puedan ver afectadas por la somnolencia.