Implante y seguimiento de marcapasos


El marcapasos es un pequeño dispositivo alimentado por una batería que ayuda al corazón a latir con un ritmo constante.

Los marcapasos pueden ayudar a regular el ritmo del corazón en casos de frecuencia cardíaca lenta, rápida o irregular, o de bloqueo en el sistema de conducción eléctrica del corazón.

El marcapasos puede estimular las cavidades superiores del corazón (las aurículas), las cavidades inferiores (los ventrículos) o ambas. Los marcapasos también pueden utilizarse para impedir que el corazón genere impulsos o envíe impulsos de más.


El marcapasos es aproximadamente del tamaño de una caja de fósforos y consta de dos partes:

1) Un generador de impulsos, que incluye la batería y varios circuitos electrónicos.

2) Los electrodos, que se fijan a la pared del corazón.


Según las necesidades del paciente, el marcapasos puede tener uno o dos electrodos.

La mayoría de las intervenciones de implantación de marcapasos se realizan bajo anestesia local.


Una vez comprobado el correcto funcionamiento del marcapasos se cierra la herida de la piel con unos puntos de sutura. Después de la implantación el paciente deberá permanecer en reposo varias horas.

Una vez implantado el marcapasos, los electrodos transmiten las señales del corazón. El generador de impulsos «lee» estas señales y la batería envía impulsos eléctricos al corazón para estimularlo rítmicamente.


Chequeos periódicos del marcapasos 

Tras la implantación, el paciente deberá ir al médico para realizarse chequeos periódicos.

Se revisan con un dispositivo denominado «programador»: obtenemos información de parámetros esenciales en el funcionamiento como son las características de los electrodos, fundamentalmente su capacidad de sensado y estimulación (sensibilidad, impedancia y umbrales de estimulación).

Así mismo determina la longevidad de la batería. La batería de estos marcapasos dura unos 7-10 años. Cuando la batería se agota, debe implantarse un nuevo dispositivo.

La intervención para explantar el marcapasos viejo y colocar uno nuevo típicamente requiere anestesia local, sin necesidad de cambiar los electrodos originales.